Mis piezas de caza. Mi coto, el mundo 🌸 Spring is here

C’est beau, la vie

En este 2021, que no tardará mucho en llegar a su fin, se han cumplido 20 años del estreno en España de la Película Amelie una cinta que nos llama a disfrutar de las pequeñas cosas. Producida por Francia y Alemania, la película vio la luz en 2001 y fue dirigida por Jean-Pierre Jeunet. Su trama, estilo, fotografía y sobre todo su Banda Sonora Original son ya icónicas.

La historia gira en torno a una joven parisina (interpretada por Audrey Tautou) que trabaja en un café de Montmartre llamado «Les Deux Moulins«. El café existe de verdad y se puede visitar en el mencionado barrio francés. Además, Montmartre se caracteriza por ser un barrio de artistas en el que se puede encontrar pintores en las calles y en las plazas, así como equilibristas. Sin embargo, la estrella de esta zona de París es la Basílica del «Sacré Coeur» o Basílica del Sagrado Corazón.

 

D. Bretodeau

La acción comienza a desarrollarse cuando Amélie se entera por televisión de la muerte de Lady Di en El Túnel del Alma de París. En ese momento, la joven encuentra en su piso una caja misteriosa de recuerdos perteneciente al anterior inquilino y comienza una búsqueda en pos de su dueño. Amélie Poulain consigue retornársela en una labor de auténtico agente secreto y en una acción completamente desinteresada que, aunque consigue hacerle sentir bien en un primer momento, no resulta ser suficiente para hacerla feliz.

La recette

Si bien el peso de la película es llevado fundamentalmente por su personaje principal, los personajes secundarios son entrañables. Uno de ellos es la dueña del Café en el que trabaja Amélie, Madame Suzanne, que tras años de estar tras una barra llega a encontrar la fórmula para que dos personas se enrollen y la comparte con el espectador con divertido resultado en la película. Receta de Madame Suzanne: «Coges a dos clientes, les haces creer que se gustan, los dejas cocer y nunca falla».

Efectivamente, la receta es correcta ya que Amélie Poulain la pone en práctica con dos habituales del local: la estanquera y uno de los parroquianos del establecimiento. El resultado es un éxito.

 

«Sin ti, las emociones de hoy no serían

más que la piel muerta del ayer»

HIPÓLITO

 

Nino Quincampoix comme la rue

Amélie continúa con su cotidianeidad salpicada por estos pequeños detalles que le hacen sonreír pero que no terminan de llenar su vida. Entonces, cae en sus manos un objeto que trastocará su visión de las cosas: un álbum de fotos (y no un álbum cualquiera). En su misión de devolver objetos perdidos, Amélie Poulain decide que le va a devolver al propietario del álbum de fotos de fotomatón su objeto de colección. En su búsqueda averigua que el joven se llama Nino Quincampoix (Mathieu Kassowitz) y que trabaja en un videoclub erótico y en el Túnel del Terror de la feria. Entonces, Amélie comienza un juego de seducción para atraerle al tiempo que se protege de él y también continúa con esa serie de pequeños detalles para dar lecciones a sus vecinos. Estas lecciones tienen un final feliz o no dependiendo de cómo se haya comportado el vecino en cuestión a lo largo de la película.

Nino Quincampoix gusta a Amélie Poulain desde el primer momento en que le ve en la estación de Abbesses rebuscando bajo el fotomatón de la estación fotografías rechazadas por las personas que decidieron echárselas. El joven Nino recompone las fotos, rotas en la mayor parte de las ocasiones por su los modelos, y las guarda en un álbum muy particular. Entonces, algo más comienza a revolverse en el interior de Amélie, empieza a enamorarse, ella también quiere ser feliz.

Sin embargo, su naturaleza introvertida le hace tramar una serie de juegos no ya de seducción sino también de protección de sí misma. Al principio se trata de resolución de pequeños misterios para divertir a Nino que en realidad suponen un escudo que sostiene Amélie para protegerse y averiguar si puede confiar en él. A su vez, con estas intrigas Amélie también despierta el interés del joven que enigma tras enigma se va prendando de ella.

Amélie se esconde cada vez más en sus juegos lo que entorpece sus intentos de acercarse a Nino. Entonces, uno de sus vecinos, El Homme de Verre («El hombre de cristal») la anima a dejar de soñar su vida y a vivirla puesto que hay trenes que solo pasan una vez y ella tiene la entereza suficiente para aguantar la dureza de lo que pueda suceder si las cosas no resultan como le gustarían.

Amélie decide dar un paso al frente y sorprendida descubre que Nino ya estaba ahí esperándola porque el también se ha encargado de encontrarla ya que también la ama. Hereusement

Amelie-et-Nino

 

Fin

 

Nota al pie

«Salut a tout le monde,

J’ai detecté qu’il y a des autres femmes journalistes, vous avez bien lu, des autres femmes journalistes et marketers, qui s’inspirent de ce blog sans me mentionner ni remercier. Si quelqu’un utilise les sujets proposés par ce blog à son avantage, dites au moins que l’idée a été reprise de «Diana Cazadora». S’il vous plaît, si vous aimez les articles dans le blog, ne hesitez pas a laisser votres commentaires dessous, suivre la web et participer dans les reseaux sociaux liés.

Bisous»

 

1 comentario

  1. Tenía ganas de leer esta entrada pero se me resistía. Acabo de darme cuenta leyendo tu sinopsis de que Amélie quiere de Nino lo que él hace con las fotos; recogerlas y recomponerlas. Porque ella, de algún modo, también se siente ajena o desechada (la escena con el hombre de cristal sobre el cuadro «Le déjeuner des canotiers»).

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